Lo más fácil es ir a primera hora de un día laborable o la última hora antes de cerrar. El patio es pequeño y, a partir de media mañana, se llenan enseguida de grupos de turistas. Si quieres disfrutar de unas vistas despejadas desde el balcón y que las colas para hacer fotos sean más cortas, evita ir entre las 11:00 y las 15:00.








