El mejor tiempo para visitar la Casa de Julieta es justo después de abrir o en los últimos 90 minutos antes de cerrar. El patio es diminuto, la zona de las estatuas se llena enseguida y las fotos en el balcón pierden mucho de su encanto cuando hay docenas de personas mirando desde abajo.
- Por la mañana temprano, de martes a domingo: Es la mejor opción para que las colas sean más cortas, te resulte más fácil hacerte fotos con las estatuas y haya menos gente en las pequeñas habitaciones del museo.
- A última hora de la tarde: Una buena alternativa si te pierdes el horario de la mañana. La aglomeración de la hora del almuerzo suele ir remitiendo, aunque el último turno de entrada puede parecer un poco apresurado.
- Días laborables de marzo, abril, finales de septiembre u octubre: Estos meses suelen ofrecer un mejor equilibrio entre un clima agradable y menos aglomeraciones que en pleno verano.
Intenta evitar las horas punta, desde última hora de la mañana hasta media tarde, sobre todo en junio, julio y agosto. Es entonces cuando se mezclan los grupos turísticos, los que vienen a pasar el día y los que se acercan sin más, y la experiencia puede parecer más una cuestión de gestionar colas que un romance literario.